Esta obra explora la armonización de la voz hablada como punto de partida creativo. A partir del registro de una mujer con una forma muy rítmica y expresiva de hablar, se extrajo material melódico que sirvió como base para construir la pieza. Cada palabra fue acompañada por acordes diseñados para amplificar la emoción implícita en su entonación, logrando así que música y discurso avancen en una misma dirección, de manera sincrónica.
El tema “Sos divina” desarrolla además un leitmotiv surgido de la frase más emblemática del texto, el cual se convierte en núcleo temático y emocional de la obra. A partir de esta célula, la música evoluciona como una continuación del propio diálogo, trasladando el habla al lenguaje musical sin perder su intención original.
Composición musical: Chucho Flores